Los ácidos grasos son componentes esenciales de las grasas que desempeñan un papel clave en la función celular y el metabolismo. Dentro de ellos, los Omega-3 son un tipo de grasa saludable poliinsaturada que nuestro cuerpo no puede producir por sí mismo. Por eso a veces tenemos que obtenerlos a través de la dieta y diferentes complementos.
Tu corazón es una máquina casi perfecta, pero necesita sus cuidados continuados. Para hacerlo a través de los Omega-3 puedes seguir algunos de los consejos que te damos en el blog de Medifar.
Claves para mantener a salvo tu corazón con Omega-3
– Fuentes ricas: los principales tipos de Omega-3 son el ácido eicosapentaenoico (EPA) y el ácido docosahexaenoico (DHA). Se encuentran principalmente en pescados grasos como el salmón, la caballa, las sardinas y el atún. Si no consumes pescado, puedes optar por fuentes vegetales como las semillas de chía, las nueces, el aceite de linaza y el aceite de algas.
– Dieta equilibrada: además de los Omega-3, es importante llevar una dieta rica en frutas, verduras, granos enteros y proteínas magras. Estos alimentos ayudan a mantener la salud cardiovascular y pueden potenciar los efectos protectores. No los dejes de lado en ningún momento.
– Grasas saturadas: las llamadas grasas trans y saturadas pueden aumentar el riesgo de enfermedades cardíacas. Al aumentar el consumo de Omega-3 y disminuir las grasas no saludables, puedes mejorar tu perfil lipídico (niveles de colesterol y triglicéridos) y reducir el riesgo de enfermedades del corazón.
– Peso corporal: mantener un peso saludable es esencial para la salud de tu corazón. Ayudan a reducir la inflamación y mejorar la circulación sanguínea. Sin embargo, una dieta equilibrada junto con el ejercicio de manera regular también juega un papel importante.
– Colesterol y triglicéridos: los Omega-3 tienen la capacidad de reducir los niveles de triglicéridos en la sangre, lo cual es clave para prevenir enfermedades del corazón. También puede aumentar el colesterol «bueno» (HDL). Por lo que te servirán para mejorar tu corazón y otras partes de tu cuerpo.
– Tomar suplementos: si no puedes obtener suficiente Omega-3 de los alimentos, los suplementos de aceite de pescado o aceite de algas son una opción. Estos te pueden ayudar a mantener los niveles adecuados de EPA y DHA, pero antes debes hablar con un médico antes de comenzar a tomarlos.
Recuerda que incorporar los Omega-3 a tu dieta es solo una parte del cuidado integral del corazón. Es importante mantener un estilo de vida saludable en general, que incluya ejercicio regular, no fumar, y gestionar el estrés.