Por fin podemos dar la bienvenida a la primavera de manera oficial. A pesar de las continuas lluvias, del mal tiempo y del frío que estábamos viviendo durante las últimas semanas, la nueva estación ha llegado. Y con ella, hay muchos efectos que puede tener para las personas, tanto positivos como negativos.
En Medifar queremos darte a conocer algunas de las consecuencias inmediatas que vivimos cuando entra la primavera. Hay tanto buenos como malos, pero en el blog te hace uno resumen de los más importantes.
Efectos positivos de la llegada de la primavera
– Estado de ánimo: con sus días más largos y mayor exposición a la luz solar, mejora nuestro estado de ánimo. La luz solar estimula la producción de serotonina, un neurotransmisor relacionado con el bienestar. Esto puede ayudar a reducir los síntomas de depresión estacional y mejorar el ánimo general.
– Actividad física: con temperaturas más agradables, muchas personas tienden a hacer más ejercicio al aire libre. Apuesta por ese tipo de deporte como puede ser caminar, correr, bicicleta o deportes de equipo. Esto es beneficioso para la salud cardiovascular y el bienestar en general.
– Vitamina D: la exposición al sol durante la primavera aumenta la producción de vitamina D en la piel. Es importante para la salud ósea, la función inmunológica y el bienestar general.
– Calidad del aire: en muchas áreas, la calidad del aire mejora con la llegada de la nueva estación. Eso puede beneficiar a las personas con problemas respiratorios o enfermedades pulmonares.
Efectos negativos de la llegada de la primavera
– Alergias primaverales: el polen de árboles, plantas y flores puede desencadenar alergias estacionales, como rinitis alérgica. Los síntomas incluyen estornudos, picazón en los ojos, congestión nasal y tos. Las personas con asma también experimentan un aumento de los síntomas durante esta temporada.
– Problemas de sueño: el aumento de la luz solar es beneficioso, pero afecta a algunas personas en términos de su ritmo circadiano. Con el cambio a horario de verano y más horas de luz, se pueden experimentar alteraciones en sus patrones de sueño.
– Fatiga primaveral: es un fenómeno relacionado con la adaptación al cambio de estación. Se debe a los cambios en la temperatura, la cantidad de luz solar y los ajustes en el cuerpo a todo eso. Los síntomas incluyen cansancio, malestar general y a veces falta de concentración.
– Problemas de piel: también puede haber un mayor riesgo de quemaduras solares si no se toman precauciones adecuadas. Además, las personas con piel sensible tienen brotes de acné o alergias cutáneas debido al clima más cálido y la mayor exposición al sol.
La llegada de la primavera puede ser una época de renovación y energía. Pero también es importante estar atento a los posibles efectos negativos para la salud y tomar medidas preventivas.