El cambio en las temperaturas, el aumento del frío y las condiciones climatológicas adversas de las últimas semanas, hacen que hayamos entrado sin freno en un túnel directo al invierno. Para combatir toda esa serie de desafíos que nos impiden tener un bienestar optimo, podemos incluir la vitamina C en nuestra dieta.
También llamada ácido ascórbico, la vitamina C es un nutriente esencial que desempeña un papel crucial en diversas funciones del cuerpo humano. La podemos encontrar en multitud de alimentos del día a día, como naranjas, kiwis, fresas, los pimientos o el brócoli, entre otros.
La vitamina C tiene previene los resfriados, fortalece el sistema inmune, aumenta la energía y reduce tanto la fatiga como el cansancio. Incluso nos ayuda a mejorar el estado de ánimo, por lo que no tienes excusas para no tomarla.
Beneficios de los que goza la vitamina C
Desde el blog de Medifar te damos a conocer todos los beneficios de los que goza la vitamina C en nuestro cuerpo. Ya que alguna de sus características básicas son clave para nosotros:
– Buen antioxidante: una de las claves de la vitamina C es que combate el daño causado por los radicales libres. Es una de las formas más eficaces que tenemos para contribuir a la salud celular.
– Sistema inmunológico: se dice que puede prevenir los resfriados porque ayuda a aumentar la producción de glóbulos blancos, que son fundamentales para combatir todo tipo de infecciones.
– Absorción de hierro: además la vitamina C también facilita la absorción del hierro proveniente de fuentes vegetales. Algo que es especialmente beneficioso para personas vegetarianas o veganas.
Puedes encontrar la vitamina C también en forma de complementos alimenticios para añadirlos fácilmente a la dieta, en formato tableta, cápsula o polvo. Aunque siempre supervisados por un médico o farmacéutico.